Se puede afirmar que un proceso de diseño aplicado al desarrollo de un envase puede incluir consideraciones sobre centenares de aspectos asociados con el costo, apariencia, usabilidad, fabricación, sostenibilidad, exportación, competitividad, estándares, patentes, y muchos otros.

El diseñador de envases esencialmente dirige el proceso de diseño y actúa en los roles tanto de diseñador como de gestor. Los aspectos de gestión incluyen el contexto del producto, los requerimientos del cliente, la validez del briefing, además de temas de tiempo y costes. Los aspectos de diseño pueden abarcar desde conceptos amplios a la clarificación de detalles. Las tareas pueden incluir temas asociados con el registro de patentes y modelos de utilidad, ingeniería, fabricación y montaje, productos de la competencia, y un sinfín de consideraciones más y menos importantes.

Un proyecto de diseño de envases puede incluir la responsabilidad de diseñar aspectos tanto funcionales como emotivos del envase, como el atractivo del producto (visual, táctil y el estilo), junto con valor y calidad percibidos. Además, el diseñador tiene que trabajar con materiales y estructuras que deben tener las propiedades ingenieriles apropiadas y poder ser fabricados, montados, distribuidos, aplicarles mantenimiento, usados y finalmente desechados con responsabilidad. Los problemas de diseño incluyen tratar con un gran número de restricciones para lograr los objetivos que pueden no estar definidos con claridad.

Dentro de este mundo de responsabilidades y amplia gama de posibilidades, el diseñador de envase, debe tomar en cuenta que el producto debe llamar la atención y, en caso de estar diseñando una botella, por ejemplo, sin duda uno de los atractivos principales es su “tapa” que se convierte en un decorativo que hace lucir la pieza y dejarla ver como única e irrepetible.

Todos estos factores representan ambientes diferentes para el diseñador. Debe procesar grandes cantidades de información, tomar decisiones asociadas a aspectos culturales, funcionales y competitivos relativos al producto que se han de clasificar y sintetizar.

Actualmente se entiende que la importancia de un envase no solo reside en contener un producto, sino que también tiene que ser capaz de venderlo. La creación de un buen envase se obtiene a través de un proceso creativo complejo. En éste se tienen que tener en cuenta todos los criterios que imponen las diferentes disciplinas que están relacionadas con el envase (marketing, legislación, compras, producción, publicidad, etc.). Pero las buenas ideas no son suficiente. Para lograr el éxito, la inspiración tiene que ir acompañada de un proceso analítico y una estrategia de diseño de envases.Es conveniente tener en cuenta que uno de los aspectos más importantes en el desarrollo de un proyecto de diseño de envases y embalajes es establecer cuáles son los objetivos principales para realizar el documento de especificaciones y posteriormente desarrollarlos. Este trabajo es conveniente realizarlo en equipo. 

Es conveniente que éste esté compuesto por personas que provengan de diferentes disciplinas. Dependiendo de la naturaleza del proyecto, el director de diseño designará y seleccionará a unos especialistas determinados u a otros, pero siempre formando un equipo de diseño equilibrado.

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